
Jesucristo crucificado encomendó su madre a San Juan, y él
se la llevó a Éfeso, y allí ella vivió los
últimos años de su vida, retirada del mundo. La casa fue
descubierta a finales del siglo XIX en la montaña Pión.
En el año 1967 estuvo como peregrino el Papa Pablo VI. Más
tarde el Papa Juan Pablo II y Benedicto XVI visitaron el lugar..
