
Belén Esteban (36), Como a la esfinge de Gizeh... …se le cae la napia. “Cuando mi hija me vio, me preguntó: ¿Dónde está tu nariz?”, confesó la Esteban tras operarse en diciembre de 2009. Dice estar contenta con el resultado, pero
la cosa se sigue torciendo y esto huele a retoque en breve. ¡Al tiempo!
Cuándo nos gustaba: Algo difícil de responder. Quizás haya que hacer una encuenta entre nuestros lectores para averiguar cuándo fue su mejor momento.
Momento Chucky: Presentando las campanadas este año. Pocos días antes se había sometido a la operación, y su cara aún estaba "pelín" hinchada.
Consecuencias: Basta con ver el estado de su nariz para darse cuenta de que no es muy normal. Uno de los cartílagos se le está cayendo, aunque ella no quiera pensar eso.
