Amy Winehouse, dos años de libertad condicional Es más habitual verla en los juzgados que encima de los escenarios. El 20 de enero, la británica tuvo que volver a declarar ante el juez por su agresión contra el gerente de un teatro durante una representación de La Cenicienta. Fue en el mes de diciembre y Amy confesó haberle pegado después de ingerir cinco vodkas. Winehouse, que reconoció su culpa, fue condenada a dos años de libertad condicional y a pagar una multa de 115 euros. Por si fuera poco, la cantante compareció ante el tribunal luciendo orgullosa su nombre de casada (Amy Civil). ¡Doña erre que erre! Aunque está separada de Blake desde el mes de julio, Winehouse ha anunciado recientemente una reconciliación y la intención de repetir boda. Eso sí, esta vez se casará en Santa Lucía, la isla caribeña donde la chica intentó desintoxicarse el verano pasado.